Problemas en la lavadora

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Todos los electrodomésticos pueden sufrir averías o estropearse, pero cuando esto le sucede a nuestra lavadora nos echamos a temblar irremediablemente, sobre todo en aquellos hogares en los que viven varias personas y se ponen varias coladas a la semana.
Así que si en un momento dado, o bien durante el proceso de lavado o bien al sacar la ropa del tambor, te preguntas: ¿por qué no centrifuga mi lavadora?, puede que tengas un problema grave y que sea el momento de llamar al servicio técnico, o puede que sea algo que puedes solucionar tú mismo. Para saber diferenciar qué caso es el tuyo, te voy a dar algunas claves, consejos o trucos que te serán de ayuda.

Para comenzar te diré, por si no lo sabías, que el centrifugado de tu lavadora además de ser ese momento en el que el tambor empieza a girar a gran velocidad y el ruido del electrodoméstico aumenta ligeramente, es también el proceso mediante el cual se reduce el grado de humedad de la ropa. Si esta fase no existiera, la ropa saldría de tu lavadora chorreando agua.

Si has detectado que tu lavadora no centrifuga o que no lo hace correctamente, te recomiendo que en primer lugar compruebes que está bien conectada a la luz y que recibe la energía suficiente. Parece una tontería ya que es algo lógico, pero te garantizo que a veces pasa, y que con ajustar el enchufe correctamente tienes el problema solucionado.

Por qué no centrifuga

Los motivos por los que tu lavadora no centrifuga pueden ser varios. Por ejemplo, que la hayas llenado demasiado sin hacer caso a su capacidad de carga, y esto haya producido un fallo en el programa seleccionado.
Cuando ponemos la lavadora debemos tener en cuenta varios aspectos para hacerlo correctamente, y uno de ellos es la carga máxima de nuestro electrodoméstico y las revoluciones de centrifugado de cada programa concreto. Es evidente que este dato no tienes por qué conocerlo, pero no te preocupes, lo puedes consultar en el manual de instrucciones.
Como he comentado antes, las revoluciones de la lavadora son las que hacen que la ropa salga más o menos húmeda, por lo que dependiendo de las revoluciones a las que centrifugue el programa seleccionado, los resultados serán diferentes.

La distribución de la carga también es importante. Si tu lavadora detecta durante el lavado un desequilibrio por una distribución irregular de la ropa, puede detener el centrifugado y esto no significa que se haya estropeado. Simplemente que la distribución de la carga no era la adecuada. Por eso, para evitarlo, bastará con que laves la ropa mezclando prendas de diferentes tamaños.

Sin embargo, también puede ocurrir que haya algún problema con la bomba de agua, que es la encargada de expulsar el agua del tambor. Si la bomba está dañada es necesario cambiarla ya que es fundamental para que la lavadora centrifugue correctamente. En este enlace te cuenta paso a paso como cambiarla, pero si no tienes los conocimientos suficientes, te sugiero que recurras a un técnico especialista.

Comprueba también que el tubo del desagüe esté en buenas condiciones y que no hay ningún atasco en él que esté impidiendo la salida del agua correctamente. Si es así, puedes solucionarlo fácilmente eliminando los restos de suciedad. Sin embargo, si el tubo está dañado seriamente es importante sustituirlo para evitar problemas mayores con la lavadora y que tanto el lavado como el centrifugado se vean afectados. Si eres algo manitas y te atreves, puedes cambiarlo tú mismo. De hecho, hay webs como esta en la que puedes consultar cómo hacerlo.

Los fallos en el motor también pueden ser un motivo por los que la lavadora no centrifugue. Esto suele suceder porque el motor se quema. Si este es tu caso lo sabrás enseguida porque desprende bastante olor. Te recomiendo que quites el cable de conexión a la luz por precaución y que vayas mirando ofertas porque lo más rentable en este caso será cambiar tu lavadora.

Las revoluciones del centrifugado

Como ves, si tu de repente un día detectas que tu lavadora no centrifuga no tiene por qué ser por una avería grave. En ocasiones es algo muy sencillo de solventar y otras veces no lo es tanto, aunque basta con sustituir alguna pieza como la bomba de agua o el tubo de desagüe y puedes seguir disfrutando de tu lavadora unos años más.

Lo que sí debes tener en cuenta es la importancia de las revoluciones del centrifugado de cada programa o incluso de cada lavadora. Ya sé que lo he comentado más arriba, pero quiero incidir en esto porque no es lo mismo contar con una lavadora que centrifuga a un máximo de 800 rpm que una que lo hace a 1300 rpm. En el primer caso eliminará un 40% de la humedad de tu ropa, mientras que en el segundo eliminará entre el 50% y el 60% de humedad.

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